No hay refugio
No hay refugio. El hedor es insoportable.
No hay refugio. No hay sitio a donde ir.
Los unos gritan, los otros insultan, todos mienten una y otra vez, cada día con menos vergüenza.
No hay refugio. Solamente miseria, mentiras, rapiña.
Los restos de una nación, desgarrados por los enemigos de la misma, mientras se quedan con todo el botín que alcanzan, rabiosos como las alimañas con los cadáveres.
No hay refugio. Vamos al abismo sin remedio.
La secesión como defensa
Llevamos mucho tiempo aguantando que les debemos esto, que les debemos lo otro, que les robamos, que les oprimimos…
Mucho tiempo aguantando que son mejores que nosotros.
Y mientras tanto, casi todo nuestro dinero va para ellos, casi todas las decisiones que se toman son para darles gusto, casi todo lo que hacemos lo imponen ellos.
Nos imponen como llamar a las ciudades en nuestro propio idioma, nos imponen en qué lengua tienen que hablar nuestros hijos, nos imponen pinganillos en nuestro parlamento para escuchar su cháchara.