Sube la gasolina
Mucha gente en España critica a diario a sus gobernantes. Mucha.
Algunos de ellos no los han votado.
Intercambio unas palabras con uno de estos (no lo puedo afirmar, pero juraría que no les votó) y hace un diagnóstico bastante correcto de la situación actual de nuestro querido país y de sus dirigentes.
De sus dirigentes le repugna su tono, su falta de capacidad, sus mentiras (abundantes y constantes), sus socios, los regímenes de los países con los que se llevan bien, las nefastas decisiones que toman y que nos llevan a la ruina económica (pero también moral), su venta de España a los enemigos de la misma, su robo constante…
Cambiemos el futuro
Los políticos necesitan tanto la propaganda que todos los fines de semana organizan actos que luego “la prensa” se encarga de airear. Se reúnen y aparentan que se ocupan de tus problemas, pero solamente vomitan consignas para mentes adormecidas (por ser suave).
El lema que tenía el teatrillo organizado este pasado fin de semana por nuestro presidente y su partido era: Cambiemos el futuro.
Si al amable lector le ha sonado orweliano, no se preocupe: usted está despierto.
La lluvia y sus cosas
Estamos todavía en el invierno más lluvioso de los últimos. Ha llovido tanto, y nevado tanto, que todos los días tenemos titulares en la “prensa” sobre borrascas, desembalses, esquiadores disfrutando (y muriendo por aludes)… También ha hecho frío, claro que sí.
Lo cierto es que hace bien poco estábamos en la mayor sequía de la historia y la “prensa” estaba llena de titulares sobre cómo íbamos a morir de sed y de calor. Nos quedaba poco tiempo.