Sube la gasolina
Chilindri
Mucha gente en España critica a diario a sus gobernantes. Mucha.
Algunos de ellos no los han votado.
Intercambio unas palabras con uno de estos (no lo puedo afirmar, pero juraría que no les votó) y hace un diagnóstico bastante correcto de la situación actual de nuestro querido país y de sus dirigentes.
De sus dirigentes le repugna su tono, su falta de capacidad, sus mentiras (abundantes y constantes), sus socios, los regímenes de los países con los que se llevan bien, las nefastas decisiones que toman y que nos llevan a la ruina económica (pero también moral), su venta de España a los enemigos de la misma, su robo constante…
Pero ha subido la gasolina. Y han subido los alimentos. Y los alquileres. Y tiene la sensación de que mucha gente no llega a fin de mes, que los jóvenes no pueden comprarse un piso (ni siquiera independizarse).
Y entonces, asustado, le pide al gobierno, a ese que tan duramente criticaba dos minutos antes, que haga algo, que tome medidas.
Sigue pensando lo mismo de ellos (falta de capacidad, mentirosos, ladrones y corruptos, vendedores de su patria), pero les pide que hagan algo.
Aquí está el problema.
Los gobernantes no van a arreglar nada.
No les pidamos nada. Ellos son el problema.
Cuanto antes se de cuenta mi amigo, y muchos otros, mejor.